U.N.P.U.N.K.I.E.S. (Álbum 2026)
En 2004 pensé en producir un trabajo a guitarra acústica con canciones del grupo G.P. y me topé con pared cuando los miembros del grupo dijeron no estar de acuerdo con ello. No era punk, decían. No es pesado, no cuadra, es de niñas... Igual yo lo grabé y hace parte de mis obras muy en contra de toda una recua de retrasados mentales. Casi desde que empecé a tocar con Punkies y Cerebro traía la misma idea, pero, cuando decidí grabar a como diera lugar el UNPUNKIES, que así lo bauticé en un rapto de soberbia, no encontré tantas canciones como quisiera, que Punkies y Cerebro se basó en mis composiciones acústicas. Mal que bien la mayoría de las canciones antes de llegar a Punkies, ya las había grabado para algún acústico. Elegir las canciones fue un desafío porque el álbum menos sonado fue el que traje de las composiciones que había hecho para G.P. que muy proféticamente llamé "La última revolución del punk rock" No porque el rock se cabará sino porque era en serio la última esquirla que me quedaba del grupo. Alabarse a sí mismo es tonto, pero el trabajo es hermoso en su forma y las canciones dicen cada cosa que quieren decir y la musicalización grupal me dejaba por fuera de mis capacidades de ejecutante a una sola guitarra. Decidí incorporar solamente canciones mías que fue otro impase, pues, aunque grabábamos siempre veintidós canciones y llevabámos tres álbumes en el primero y tercero habían muchas canciones de Camilo R. Grabé de nuevo: Punkum horrendum pudendum, mastercielo, Punketajo semilla, Patente de corso, Historia de vaqueros, Punkie sospechoso y, con más dificultad: Trampolín a la fama, El condenado, Así de fácil y tuve que hacerle un arreglo a Himno institucional para acomodarlo ala cústico. Pueden imaginar lo duro que fue para mí, grabar Ciudad Borgia y Una de vampiros. Mis punteos simples no se asoman a la grabación original pero aún así los grabé y los publiqué. Apenas iban once canciones y recordé que alguna vez, con Erich Fernández montamos Algún día sale el sol que había compuesto para migraña y con ella se vino No es punk. Justo ahí recordé la broma con el Currucutucutú por la pegunta que me hicieran en "Trinchera Sonora" y grabé el jingle. Por último adicioné otras cinco trovas en Trovetas y un outro a capella. Quedó el trabajo completo cuya edición y mezcla corrió a cargo de Alejandro Cuadros que también hizo la guitarra de Una de vampiros. La carátula original fue propuesta por Txus Adrián, hecha en Canva e impresa en Bogotá por Laura de Publicity. Debería decir que el estudio de Malopters estaba en la casa de Camilo y que al ver la poca productividad del mismo, reinstalé en La Fortaleza un remedo de estudio y en diciembre de 2025 grabé otras cuatro maquetas para otros tantos trabajos de los que aún queda contar la historia.
PS: En los años 90's y principios del 2000 se popularizaron bandas que hacían unplugs o desconectados. Simplemente se presentaban sin distorsionar los instrumentos. Al trabajo musical que hice acústico de G.P. le llamé UNPUNKED que podríamos traducir como "despunkiado". Al de Punkies y Cerebro, sin miembros de Punkies y Cerebro le llamé U.N.P.U.N.K.I.E.S. Que si se fijan, traduce lo mismo pero conlleva que no está Punkies y Cerebro, que no es Punkies y Cerebro y que no es para Punkies los del estilo musical y que al mismo tiempo está "despunkiado".
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