MONIKITA MONACAL
Toda la Familia del Mal estaba condenada a ser trágica y cuando tomé la decisión de irme en ese sentido, de crear una familia para instalarla en un álbum no fue bien recibida y hubo sus problemas para incluir las dos canciones que compuso D. Rodríguez pero logré incluirlas como Dario Ternuritas y Pedrito Docesantos. Ya recordarán que se trataba de definir a una familia con un nombre y un apellido, tratando de resumir su idiosincracia en una mísera canción. Cada canción fue fabricada para el pérsonaje y M. Gómez hizo Raúl Noeresnadie e Ignacio Deotrocuento por encargo. El resto de las canciones corrieron de mi cuenta y Monikita Monakal ya tenía un protagonista, una imagen en mi cabeza para moldear la canción. Dicen que nada mejor para un personaje que imaginar un ideal o moldearlo a imagen y semejanza de un molde real. Monikita tenía émulo en la realidad. Mónica Andrea era su nombre, guardo el apellido para no afectarla demasiado y la canción no se le escapó un ápice: "Monikita, la niña de sus padres, recta culta y siempe firme, no mataba una mosca ni hacía de las suyas". Carita de mosca muerta y de no romper vaso, casi de ingenuidad, candidez y santidad. Así fue criada como un santuario en un santuario. "Fue llevada a un monasterio y allí la recibieron, rectitud, virtud y honor tal era la esperanza. Fuerza, calor y afecto construyeron en la niña un muro contra el vicio una oda a la virtud". El ángel de virtud se ruborizaba en presencia del pecado y su cara de beatitud no desaparecía ni en los momentos más álgidos. "Un día, su espíritu fue atacado, la ira liberada, el miedo atravesado, la fuerza propagada. No hubo ya discurso, ni azul ni rosa claro, ni fe no removida: Monikita predicaba: Abúsame, perviérteme, Corrómpeme, Satisfáceme" Cuando quedó expuesta al mundo real sus instintos se despetaron y a gritos pedía que le enseñarán lo que la religión le había ocultado, dejó de respetar todo aquello que la había embotado y el monasterio que fue su vida se convirtió en el palacio de Topkapi. ¿Fue esa exactamente la Mónica Andrea que yo conocí? No. Hoy aún la veo y apenas fue un modelo que todavía observo su beatitud y su candidez pero eso no hace parte de ester texto. Debo decir que la introduccion en armónica la hice tan ebrio que mis compañeros no la querían dejar pero corrí con un buen asesor musical que les dijo que eso no podía repetirse jamás, supongo que por el estado y el momento no por la ejecución, así que no dejó que la borraran. El bajo lo había grabado días antes muy temprano así que allí no hay inventos. La armónica fue completamente improvisada, incluso la que se montó sobre el punteo que fue lo que más le dolió al ejecutor del mismo.
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