CON CABO Y CON VERSO
Se había instalado la idea con Punkies y Cerebro y estaba en el proceso de grabar "La última revolución del Punk Rock" Yo traía ya la mayoría de las canciones del lugar de ensayo de GP, claro mis composiciones, pero debí ajustarla por aquella proposición de Camilo R de que nuestros álbumes no bajaran de 20 canciones. Busqué en los acústicos y retiré de allí Nihil Admiriari, En Honor a Hat-hor, Alea iacta est y Subametralladora rosa que no habrían sido grabadas jamás por GP, no por falta de virtud, es que ellos eran cerrados por dentro. Con ellas se vino esta joya que le compuse a Anne Erzebeth. Justo, la misma que lleva casi tres años de haber muerto en estas tierras sin pena ni gloria tal cual se los conté en otro capítulo. La cosa iba de que Anne era una vendedora de placeres de talla internacional. No me pregunten por sus pormenores que no los sé, ni cuanto ganaba, ni cuanto gastaba. La chica era acomodada. Cuando se iba a algún país y volvía yo ejecutaba: "Hola mi amor qué has hecho cómo estás, me dicen que te encuentras bien que la vida no te ha cambiado y yo desde tan lejos me siento morir. Mira que no siento tú amor sino tu espanto. Ni dudo que Anne hubiese tenido amantes en el mundo pero a cada salida volvía a mí y traía mis cartas de amor en un cofre guardadas. Por allá al final del texto les dejo mi crónica sobre ella. Yo respondía vargasvilescamente: "toda convicción es una tumba fue lo que te dije cuando me preguntaste que si yo te amaba o si me era indiferente tu dijiste "te amo" sólo para salvarte. Una vez uera el lodio al inocencia volverá". Nada está seguro y es más fácil odiar que no acarrea inocencia. Yo le repetía frases del poeta del odio y ella se burlaba y continuaba en su plan de escapar conmigo: "Aprendía odiar tan pronto fui engendrado y cuando te lo dije burlona te reíste, no puedo ser herido y tampoco traicionado que vivo en exclusiva sólo para mí. Yo no me entrego, tampoco me resisto, aprendí a callar y a apretar los dientes, hiervo en la impotencia me cuezo en la demencia y vivo en exclusiva sólo para mí. No lo dejes morir al odio no lo dejes morir". Le repetía que no se entrega el alma a nadie, que se vive sólo para uno mismo y que el odio tenía mejores resultados que el amor. Se repitió muchas veces la despedida y el reencuentro, el partir y el regresar hasta que ya no hubo más partidas y yo le gritaba: "Estás en un lugar del cual no puedes evadirte, por ello te pagan como treinta monedas, te llaman al grito y al sonar de unas palmas y yo pensando en ti te dediqué esta canción. Las cosass que nos pasan no puedes evitarlas, nos gritan, nos atajan, nos cierran las puertas, a pesar de todo en los momentos de calma me acuerdo de tu exilio y te canto esta canción. Canción de amor que el mundo no entendió". Hacer la alusión a Judas me pareció exagerado, pero no creo que ese resto de canción deba ser explicado, claro está era una canción de amor que el mundo no iba a entender porque era una canción de odio o de amor al odio y cuantas veces no le repetí a ella la frase de Kortatu: no me imprtan los demás mientras yo la pase bien que es igual al vivo en exclusiva sólo para mí.
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