BETTY SALTARINA
Bouncing Betty era una mina saltarina alemana que al ser activada se elevaba por los aires unos 50 a 100 centímetros antes de repartir su carga explosiva y su metralla. Tal característica le hacía más peligrosa porque no afectaba a quien la pisara si no que tenía un radio de mortalidad superior a los 25 metros. Así es el protagonista que nos compete que habla de usted en primera persona: Cuando salgo a la calle, policía en el camino. no me gustan los bares, hay mucho ruido. Mi banda sonora yo la llevo en la cabeza y me suena más fuerte si me tomo unas cerveza. No tolero a la gente, tengo dos o tres amigos y estando sin ellos también me da lo mismo. Los rayos del sol siempre me molestan y por fuertes que sean nunca agacho la cabeza. Cuando canto esta canción, alguien me dice que ese soy yo y es probable. Camilo R. que la compuso, plantea que fundió en ella mis palabras con lo que él mismo piensa. Yo en lo personal no tomo cerveza y odio el sol, los bares y la gente en general. Dudo que alcance a tener tres amigos y menos a tolerarlos mucho tiempo, así que supongo, que en cuanto a cerveza, habla de él. En cuanto a la banda sonora es obvio que llevamos guitarra al hombro y ambos cantamos aquello que nos place. La banda sonora va en la cabeza definitivamente. La canción se sigue: Por opinar, soy detenido. No está en mi sangre respetar la autoridad. Si tengo sed me tomo un vino, aunque el exceso me lleve hasta vomitar. Si hago una canción, la hago en tres notas o en dos, no me interesa complicarme es la verdad y tu opinión, tampoco importa, yo no acostumbro escuchar a los demás. A mí no me han arrestado por opinar, pero seguro me han tratado de segunda y hasta me han expulsado de círculos donde no he entrado o donde no pedí entrar como el de los punkeros tan repetido en mis coplas. A Camilo seguro si le han puesto multas por beber en la calle y hasta por mear en una esquina. Yo no acostumbro esas cosas: ni mear en la calle, ni beber cereza. Eso sí, a ninguno de los dos nos gusta la autoridad y no la respetamos sino hipócritamente: señor agente.. si señor... no señor... no señor. Camilo no toma vino así que he de ser yo que me gusta, pero puede ser vino por ron, y vodka que nos gusta a ambos y apenas es un decir. Lo de hacer canciones a tres acordes es de ambos y nos basta con decir lo que haya que decir y sí, a veces son tres acordes y dos de ellos están repetidos. La opinión se refiere a toda la queridísima humanidad que no entiende que no necesitamos críticos, problemólogos o compositores de tres acordes... ya los tenemos. Y aquello de la opinión ajena es un don peculiar que ambos odiamos a quien desea darnos consejos sobre como sacar la banda adelante, sobre no grabar tantas canciones por álbum, sobre disciplina en escenario o sobre la maldita cosa que sea. no hemos pedido consejo porque no o seguimos. Finaliza así: Cuando salgo a la calle ya me estorba hasta el camino. No tolero la gente que me topo al caminar. No recibo consejos que yo no los he pedido. mi objetivo es muy claro: fastidiar la humanidad y a los demás. Concluye lo mismo de la calle y de la gente para ambos y deja clarito que lo único que deseamos es fastidiar a los demás y que ese demás es la humanidad. Bien dicho.
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